Establecer los propósitos de Año Nuevo y mantenerlos favorece una buena salud mental, pero no basta con planearlos, también es necesario mantenerlos, indicó la asociación Voz Pro Salud Mental Ciudad de México (VPSM CDMX).

Añadió que la razón por la que claudicamos puede deberse a la forma en que los planteamos, ya sea porque fueron hechos para complacer a otros o porque se enfocan a temas de nuestro poco interés.

Esta organización propone tres sencillos pasos para facilitar ese proceso: primero, plantear una meta enfocada a lograr un resultado y no a evitar una situación.

Por ejemplo, si deseas realizar más actividad física, debes formular “hacer más ejercicio” o “ir al gimnasio”, en lugar de “dejar de ser flojo”. Las metas enfocadas a evitar situaciones generan estrés y menor calidad de vida.

El siguiente paso es anotar la fecha en que empezarás y procura ser razonable (muchas personas quieren comenzar justo el 1 de enero, cuando todavía están de vacaciones).

Por último, asegúrate que tus objetivos sean realistas, conoce tus recursos internos y externos y analiza si puedes cumplir dichos objetivos con ellos. De no ser así, puedes pedir ayuda (contar con compañeros que persiguen la misma meta da mayor motivación).

Añadió que cumplir un objetivo nos permite estar más seguros de nuestras propias capacidades y atrevernos a trazar objetivos mayores.

Es frecuente que al cierre del año y al inicio del siguiente, la gente se plantee propósitos a realizar, al plantearnos una meta es importante que se trate de una meta enfocada a lograr un resultado y no a evitar una situación, resaltó en un comunicado la asociación no gubernamental.

“Los propósitos de fin de año son iniciativas definidas por uno mismo y para uno mismo, que nos ayudan a adquirir, dejar o cambiar una conducta; iniciar un proyecto o terminarlo. Éstos requieren de un compromiso personal y una total concentración en su planeación y realización”, apuntó.

De acuerdo con una encuesta de la empresa Parametría, realizada a inicios de 2015, tener salud, obtener empleo y ser una mejor persona son los propósitos de fin de año más comunes de los mexicanos.

Dichas cifras fueron reportadas por el 14, 6 y 6 por ciento de los encuestados, respectivamente.

Asimismo, el estudio “Influencias repetidas de éxito y fracaso en la autoeficacia y las metas personales”, realizado por Spieker y Hinsz en 2004, encontró que las personas que logran cumplir un objetivo suelen plantearse nuevos y de mayor dificultad.

Mientras que la investigación “Influencia de la resiliencia, metas y contexto social en el rendimiento académico de bachilleres”, hecho por Gaxiola Romero, González Lugo y Contreras Hernández en 2012, halló que los alumnos con objetivos definidos alcanzan mejores resultados académicos.

Las metas también son importantes para quienes tienen una enfermedad mental. A pesar de que ésta pueda dificultar el planteamiento de objetivos, éstos son importantes para obtener una mayor autonomía y calidad de vida.

“Experiencias de apoyo en el trabajo hacia objetivos de recuperación personal: un estudio colaborativo y cualitativo”, trabajo realizado por Biringer, Davidson, Sundfør, Ruud y Borg en 2016, reveló que cuando los profesionales de la salud mental toman en cuenta las metas personales de los pacientes se da una mayor recuperación.

NTX/LCH/FIESTA16

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