Ciencia

Experimentación con animales, una discusión en bioética

La experimentación en animales para obtener nuevos fármacos y tratamientos es una discusión que volvió a tomar fuerza después de la clonación de dos macacos cangrejeros, dada a conocer a principios de 2018.

Los primates Zhong Zhong y Hua Hua fueron clonados con la misma técnica que se utilizó para la oveja Dolly, mediante transferencia nuclear de células somáticas, es decir, se insertaron los núcleos celulares con la información genética en óvulos vacíos y tras ser fertilizados se introdujeron en la matriz de hembras, con la novedad de que en esta ocasión se utilizaron factores epigenéticos que facilitaron la reprogramación celular del embrión.

El método utilizado por científicos del Instituto de Neurociencias de la Academia Nacional de Ciencias China y que reportaron en la revista Cell, ha sido cuestionado por ser poco eficiente, pues de 109 embriones transferidos solo se consiguieron seis embarazos, de los cuales únicamente nacieron dos clones sanos, de acuerdo con comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

La bioética, una disciplina filosófica que cuestiona las acciones que emprenden los humanos por sus fines y por sus medios, retomó los cuestionamientos.

Durante su participación en la mesa de discusión “Consideraciones éticas del uso de los primates para experimentación”, Jorge Linares, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que el uso de animales en la investigación ha sido necesario hasta ahora.

“El problema es cuántos animales usamos, cómo los usamos, cómo les causamos sufrimiento y cómo los matamos”, enfatizó.

El doctor en filosofía sostuvo que los métodos en la experimentación científica deben ser siempre discutidos, pues es la forma en que la ciencia avanza y se perfecciona, para “incluso algún día, dejar de utilizar animales”.

Por ello coincidió en que los científicos deben apropiarse de las “tres r”. “La primera es reducir el número, ya que se utilizan millones, miles de millones de animales (desde peces cebra, ratones, macacos) y no está justificado este volumen enorme si comparamos en términos brutos los resultados. Esto se debe a una mala praxis que se traduce en errores”.

Detalló que la segunda “r” pretende refinar los experimentos, “si se usan menos animales, se perfilan los experimentos y métodos para no tener que utilizar 100 ratones sino 10, dependiendo los casos”.

Expuso que la tercera y más difícil “r” es reemplazar, de modo que los animales sean sustituidos por el uso de células, embriones, modelos computacionales o a nivel molecular.

“No siempre se puede, estoy de acuerdo, pero estas tres “r” son las reglas de la experimentación científica, se tienen que aprender y se tienen que adquirir”, señaló Jorge Linares.

La discusión central en bioética es si se pudiera decir que “como humanos tenemos derecho a usar a los animales solo porque no somos nosotros”, reflexionó el integrante de la AMC, quien lamentó que “no nos parezca muy relevante que al año mueran millones de animales con fines científicos”.

NTX/AGL/MAG

Comenta esta nota con nosotros en nuestro grupo o en nuestras redes sociales Facebook, Twitter y Google+.

Redacción

Noticias de agencia y redacción

Noticias Relacionadas

Adblock Detectado

Por favor, considera ayudarnos desactivando tu ad blocker. Te prometemos que nuestra publicidad NO es molesta. Gracias a ella es que seguimos online.