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¿Deben ser ‘gratis’ los conciertos virtuales?

Para nadie es secreto que la industria del entretenimiento es de las que más han salido golpeadas por la pandemia de la COVID-19.

Hablando en concreto de los conciertos masivos y festivales, expertos aseguran que estos podrán realizarse hasta otoño de 2021, según el New York Times.

Ante esta situación, muchos famosos, bandas y solistas han decidido realizar conciertos virtuales y plataformas como eticket live, Boletia, Sala Estelar, Streamtime y Wegow Streaming, entre otras.

Ahora, surge la pregunta obligada ¿pagarías por un concierto virtual?

Consumidores y usuarios de redes sociales han comentado que no pagarían por algo que “debe ser gratis pues aseguran que es lo mismo a poner un video musical en YouTube u otra plataforma y sentarse a verlo en su dispositivo móvil o televisor.

Otros han asegurado que es un abuso por parte de los empresarios y los artistas que ofrecen conciertos virtuales (live concert) cuando “muchos los dan gratis”. Pero, ¿en verdad esos conciertos “gratuitos” lo son?

Depende. La mayoría no lo son y, decimos que depende, porque un artista con miles de seguidores regularmente cuenta con respaldo de una marca. No necesariamente se cobra el boleto o acceso al streaming, sin embargo, la marca que patrocina el concierto estará presente durante todo el show y el consumidor, sin darse cuenta, estará asociando la marca con su artista favorito. La mercadotecnia.

Otro factor, es que en la mayoría de estos tipos de lives se realizan de forma casera, regularmente desde la casa del vocalista. Esto, también, llega a ser una estrategia de mercadotecnia y las marcas lo saben, por eso, en futuras transmisiones ves a tu famoso bebiendo cierto tipo de cerveza o con una marca de fondo acomodada estratégicamente. El consumidor, es decir el fan, se vuelve ese tipo de cambio entre el cantante y la marca. Al final, el concierto no fue gratis, tuvo un costo.

En su podcast Dos Nombres Comunes en el episodio 151, a partir del minuto 16, José Madero, cantante y ex-vocalista de PXNDX, fijó su postura desde su punto de vista sobre esta nueva modalidad de conciertos.

“¿Qué pasa si un día se me acerca una marca y me ofrece ‘tanto’ dinero por hacer un live? Obviamente lo tomaría y lo voy a anunciar y voy a recibir ese tipo de comentarios (“antes los regalabas”). […] Nunca sentí que regalaba nada, nunca sentí que diera algo gratis porque esta fue una transacción porque tú me regresas tu atención, me das tus aplausos cibernéticos” comenta el cantante, quien llegó a reunir más de 24 mil personas en sus lives en Instagram.

Ahora bien, ¿vale la pena pagar por un concierto o show virtual?

Sí y no. Si el show virtual es con producción y desde un venue vale mucho la pena.

Tenemos que considerar que el costo de estos boletos es bastante accesible, la mayoría oscilan de los 120 pesos a los 200 pesos. Comprando un boleto podemos ver el concierto con nuestra familia o roomies o invitar a unos amigos (si se considera prudente) y pasar un buen rato.

La industria del entretenimiento y esta nueva modalidad de hacer conciertos también se ha adaptado considerando los retos de realizar shows virtuales.

Estos conciertos cuentan con producción, es decir, el artista se traslada al venue o adapta un sitio, ensaya y ofrece un show único y de calidad. Al decir único es porque en su mayoría, preparan un setlist que no acostumbran tocar.

En muchos conciertos, los artistas interactúan con sus fans, mandan saludos y hasta habilitan el envío de merchandising autografiado durante la transmisión.

Algo muy importante de este tipo de shows es que generan empleo, no solo para el artista o banda, estos shows reactivan la economía en este sector pues para poder realizar el concierto hay técnicos que se encargan que todo salga bien, camarógrafos para la transmisión, ingenieros, fotógrafos… en fin, el staff necesario para una transmisión de calidad.

¿Por qué decimos que no valdría la pena pagar por un live concert?

Nunca un concierto virtual se va a comparar con uno presencial, es algo único. Lo que tenemos que considerar al momento de elegir si comprar o no un boleto para este tipo de shows es saber si contará con producción o será casero.

Si es algo casero, yo no pagaría el costo por un boleto pues no sería algo nuevo, algo que no haya visto incluso en streams realizados “sin costo” por el artista en cuestión.

Así como nosotros como fans y como consumidores nos esforzamos por pagar un boleto virtual, se espera que el artista también haga el esfuerzo por ofrecer algo de calidad y si no lo ve así, no vale la pena realizar ese gasto.

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