Música

Noche de Porter en el Auditorio Nacional: Un caleidoscopio de primavera

CDMX, 30 may (ANTON Noticias).- El pasado viernes 27 de mayo, la siempre entusiasta CDMX recibió con los brazos y el corazón abiertos a una de las bandas más aguerridas de la escena mexicana contemporánea: Porter, cuyo espíritu se niega a abandonar el sendero del rock moderno.

El conjunto de Guadalajara convocó al público capitalino a presenciar una luminosa oda a la estética tribal, propuesta que ha caracterizado al sonido de la banda desde el ingreso del vocalista David Velasco, hace casi una década. 

Cerca de las 20:40 hrs, ante un repleto y eufórico Auditorio Nacional, Porter abrió el telón, desvelando un escenario retocado con alegorías prehispánicas y ambientaciones sonoras que sumergieron a los asistentes en una mística atmósfera ancestral. 

Al son de “Himno eterno”, “Pájaros” y “La china”, la agrupación jalisciense consiguió fundir la voz de los espectadores en un potente coro multicolor. Rápidamente, la comodidad de las butacas fue sustituida por una vibrante pista de baile imaginaria creada por adolescentes, jóvenes y adultos, que por igual, se entregaron intuitivamente al imperdible ritual colectivo. 

Avalado por la cuidadosa poética que define su sensible proyecto lírico, Porter iluminó la noche con la presentación de los temas “Bandera”, “Guirnalda” , “Ranchito” y “Palapa”, irradiando una absorbente resonancia introspectiva a través de su potente lenguaje espiritual.

Sin descuidar la consistencia hipnótica de la velada, sus invitados especiales lograron captar la fórmula adecuada para extender el concepto original del show a espacios más plurales: en compañía de Camilo Séptimo sonó  “Sintergia”, y en la voz de Ximena Sariñana se recitó con inusual melancolía el tema“Mamita”.

Para consumar el electrizante desenlace, un estilizado Quetzalcóatl descendió al escenario para acompañar al grupo en la interpretación de los últimos hits de la velada:  “xoloitzcuintle chicloso”, “Murciélago”, “Espiral” y “Huitzil” sellaron una noche de fábula, en la que Porter reunió a su leal tribu para celebrar en mágica armonía una auténtica noche de primavera a la mexicana.