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Oxlack, uno de los influencers más sobresalientes en YouTube

El enigma de los fenómenos sobrenaturales fue un tema que siempre llamó la atención de Oxlack, mientras sus compañeros de la primaria se interesaban por convertirse en bomberos, astronautas o licenciados, él aseguraba que sería un investigador de lo paranormal.

No sabía cuándo ni cómo lo haría; incluso, ya en la secundaria hubo quienes se burlaban de sus pretensiones, mientras que otros lo miraban con incredulidad, pero él no cesó en su anhelo. Hace ocho años abrió su canal en la plataforma YouTube y en la actualidad es seguido por casi millón y medio de personas.

Su nombre real es Pablo Sánchez Castro, pero se hace llamar Oxlack Investigador. El seudónimo fue tomado, en parte, de un extraterrestre contactado por el peruano Sixto Paz.

Se dedica a descifrar enigmas, a crear suspenso y terror en sus historias. No se refiere al Hombre Lobo, a la bruja o a Drácula, sino a fenómenos de extraterrestres o fantasmas.

Sus referentes son especialistas latinoamericanos que en las décadas de los 80 y 90 tuvieron su apogeo, como Juan José Benítez, Fernando Jiménez del Oso y Salvador Freixedo.

“Debido a que tenía la curiosidad por saber de dónde venían los fantasmas, los extraterrestres y zombies, hallé en YouTube a la plataforma ideal para expresarme y comencé a crear contenido de la fenomenología. Al principio, los ‘youtubers’ no generábamos ingresos, pero con el tiempo, nos empezaron a pagar”, explicó a Notimex en entrevista.

Gracias a la credibilidad que poco a poco fue ganando, comenzaron a lloverle invitaciones para que hablara en la televisión y la radio. Más tarde, lo invitaron a viajar con el fin de descubrir y dar explicación a varios fenómenos que sucedían en diversas regiones del mundo.

“No tuve la oportunidad de ir a la universidad en el tiempo normal, lo hice después y soy comunicólogo. Trabajé en la serigrafía y vendiendo flores en el mercado. Incluso, en 2002 emigré a Estados Unidos cruzando de manera ilegal la frontera por Mexicali, Baja California. En aquella época, la temperatura alcanzaba los 45 grados y fue terrible”, recordó.

Lo hizo con el propósito de ayudar a su familia en los gastos. Allá se desempeñó lavando pisos y platos, como ayudante en la construcción y carpintería o removiendo chapopote en las carreteras de Lancaster, California.

“Con el tiempo extrañé a mi familia y me di cuenta que si allá podía hacer todo eso, en México también y hasta más. Sobre todo porque las condiciones de vida no son fáciles, es difícil todo por lo que atraviesan nuestros paisanos. A mi regreso trabajé en zapaterías y vendía chácharas en el mercado, luego aprendí a reparar teléfonos celulares y durante la noche hacía videos.

“A la persona que me daba empleo, le pedía de favor que me permitiera quedarme más tiempo para utilizar su Internet, pues yo no tenía en casa. Luego me enfermé y cuando ya no podía más con mi salud, me llegó un mensaje en el que YouTube decía que había ganado tres mil pesos por los videos que estaba subiendo”.

Su situación económica era tan mala, que celebró el hecho pensando que ese capital le daría para vivir por lo menos unas dos semanas y alimentando a toda su familia.

“Tuve una enfermedad muy peligrosa, pero YouTube me motivó a salir adelante, a levantarme y hacer más videos. Gracias al sitio web tengo todo y me alcanza para vivir bien. A veces ocurren altibajos porque las plataformas cambian, pero aprendes a adaptarte y a generar nuevos proyectos para seguir en la carrera”.

A ocho años de ser uno de los “influencers” (influyentes) más reconocidos en YouTube, Oxlack se dice consiente de que así como rápido le llegó la fama, en un abrir y cerrar de ojos, también se le puede ir de las manos.

“Quizá hoy puedo ser la estrella del momento, pero mañana podría llegar otra estrella y opacarme logrando que el mercado que tengo se acabe. Porque así es esto, los chistes se acaban y lo gracioso que eras, también. El físico también, pero en mi caso, quizá no. Confío en que mientras más viejo me haga, la gente creerá más en mí aunque deje de ser la estrella del momento”.

La ventaja que tiene, dice, es que no se basa en lo que otros digan acerca de lo paranormal que supuestamente ocurre, sino en sus propias investigaciones.

“Resulta que la mayoría de los casos son falsos y soy honesto en decirlo. Siempre les he dicho que los fenómenos paranormales existen, pero cuando tú los experimentas y no cuando alguien llega y te lo cuenta, por eso soy investigador”.

Cuando hace tiempo se habló de un monstruo en Chilpancingo, Guerrero, Oxlack prefirió acudir al lugar de los hechos para corroborarlo o desmentirlo.

“La gente me cree porque expongo los casos bajo un sustento. No me voy con lo que otros dicen o suponen, yo lo demuestro a fin de que la gente se quede tranquila o se preocupe más porque sí existe”, indicó Oxlack, quien niega dormir en un ataúd como se ha difundido, pero sí se rodea de trolls, duendes, monstruos y artefactos extraños de antiguas civilizaciones.

Pablo Sánchez, quien carga un muñeco que podría ser el hijo de un sasquash o un chaneque, asegura que nada le asusta, salvo el chamanismo y la brujería negra. Pero de ahí en fuera, a diario disfruta de ver películas de terror y goza los fenómenos paranormales.

“Cuando en mi cuarto llegaba a escuchar ruidos extraños, pensaba que debía sacar a esos elfos amarrados que tenía porque hacen demasiado escándalo, me pierden cosas o de plano, siento su mala energía. Alguien me los regaló y de plano se los devolví. Después supe que los arrojó al río. Ahora vivo más tranquilo pese a todo lo demás que hay en mi habitación”, subrayó.

En los próximos días, Oxlack dará a conocer el libro titulado “Criptozoología”, compuesto de 13 fascículos, y en el que muestra el estudio que ha hecho acerca de los animales ocultos. Las ratas gigantes de la Ciudad de México; el gigante de la vainilla de Veracruz e Imposibles monstruos acuáticos de Guanajuato, son algunos de los temas.

“Son historias recopiladas a través de las tradiciones orales de las personas que entrevisto. Vienen desde la cultura prehispánica, los primeros pobladores en América hasta las situaciones que han surgido en las comunidades indígenas de nuestro México”.

Al inicio “Criptozoología” saldrá a la venta de esta forma y después se dará a conocer con pasta gruesa y recopilando a cerca de 80 historias de monstros o criaturas paranormales.

“Los mexicanos y latinoamericanos tenemos la cultura arraigada de creer en todo eso. La Llorona es una creencia de este país, pero si vamos a Centro y Sudamérica también hablan de ella porque nuestros espantos cruzan las fronteras”.

Informó también que en octubre montará un museo itinerante que recorra varias ciudades del país y en el que se muestren diferentes monstruos, brujas, hadas, objetos raros y fenómenos comprobados por él.

NTX/CPO/LMC

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